Durante la huelga se puso del lado de los amos & vendió su alma. Era sencillo, la caterva de esbirros iban a ser la semilla, el fundamento, la piedra angular de la nueva compañía.
El problema es cuando no entiendes los propósitos de la razón instrumental.
Él sabía calcular sólo en sus libros.
Un día, al llegar a su oficina, le esperaba un celador...
-Recoge tus cosas & ten cuidado de que no salga ningún dato de la compañía.
La verdad es que ya estaba asegurado que ningún dato podría escaparse.
Atrás quedaban los passwords, el supuesto know-how que siempre creyó que lo hacían exclusivo.
Tiempo después lo vi sobre la 72. No puedo decir que lo vi derrotado porque sospecho que nunca participó en el juego. Lo suyo fue, más bien, un dar de baja en el sistema. Lo aceptó de tal manera que, simplemente, se convirtió en un parásito.
Llevaba el rostro de un cadáver.
Con la caída del muro de "El Retrete" quisimos saber qué podíamos hacer con los pedazos. Cada uno tomó un trozo de él, un camino al azar & terminó en alguna parte (a quien no sabe para dónde va, cualquier bus le sirve). Estos son los fragmentos que cada uno, desde su obligado retiro, envía a sus cómplices para tratar de reconfigurar ese dispositivo que en algún momento pudo ejercer la curvatura suficiente para cerrar los caminos de cada uno en una pequeña nube de espacio tiempo.
agosto 20, 2013
Viñeta 45
agosto 19, 2013
Viñeta 47
A la quinta cerveza le confesé que llevaba un agujero en el alma.
-No es posible -me respondió- la almas son inextensas, recuerda: hay res extensa y hay res cogitans.
¡Que no me gustó que me hablara en inglés pero, bueno...!
-Pues, fíjate, -le dije- que tengo un amigo, le llamamos Tit-OH por lo radical alcohólico... & él me asegura que algunos matemáticos expertos en topología, junto con dos metafísicos & otros teólogos, han podido modelar el alma como un territorio...
-¿& eso...? -Me dijo-
-Pues que ya que los agujeros son el negocio de los matemáticos topólogos, & que las almas son la moneda de los teólogos & de algunos metafísicos, me parece que las almas pueden llegar a tener un agujero... ¿No te parece?
-No, no me parece...
¡Pedí otra cerveza!