julio 23, 2009

Arcano - Jaime Alberto Vélez

Sólo al acercarse al patíbulo se supo que aquella mujer, que tenía fama de ser bruja, era tan sólo una cándida adolescente. De modo que al observar la belleza de su rostro recién descubierto, todos, dudando de la acusación, quedaron conmovidos por su hermosura y decidieron devolverle su libertad, que así, en tres tribunales distintos, había obtenido como por arte de magia.

No hay comentarios.: